"Quería trabajar con ella porque estaba fascinado por la idea de una ex-actriz real interpretándose a sí misma. Tanto es así que alquilamos su auténtico apartamento repleto de fotos enmarcadas reales de los buenos tiempos de la Calamai. Me gustó mucho ese efecto. Y la idea de que ella era
una actriz muy amada interpretando
el papel de una asesina."
(DARIO ARGENTO)














