En el año 1871 publicaba Carroll la segunda parte de las aventuras de Alicia, A través del espejo. Curiosamente, la génesis de esta obra guarda un sorprendente paralelismo con primera parte de las aventuras de Alicia. Por aquel entonces Carroll conocía a otra niña llamada Alice Raikes.
Se encontraba esta segunda Alicia jugando en el jardín de su casa cuando Carroll la llamó desde el interior. Estaba en un salón lleno de elegantes muebles con un gran espejo al fondo. Carroll situó a la niña delante del espejo y dándole una naranja le dijo:
—Primero quiero que me digas en qué mano tienes la naranja.
—En la derecha —contestó Alicia.
—Ahora —dijo Carroll— fíjate en el espejo y dime en qué mano tiene la naranja la niña que ves en él.
—En la izquierda —dijo Alicia.
—¿Y cómo se explica eso? —le preguntó Carroll.
La niña se quedó dudando, pero al fin dijo:
—Si yo estuviera al otro lado del espejo, ¿no es cierto que la naranja seguiría estando en mi mano derecha?
—¡Bravo, mi pequeña Alicia! —exclamó Carroll—. ¡Es la mejor respuesta que he recibido hasta el momento!
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Agradecimientos: BAPHOMETTT (por enviarme este texto)