de Laberinto De Pasiones intervino un financiero muy importante y muy rico que había comprado una colección
de cuadros de Warhol, Hervé Hachuel, que tiene muchos negocios en España. En ese momento estaba casado con Cristina S. Pascual que amenazaba con abandonarle. Como él, su marido legal, estaba locamente enamorado de ella, para retenerla le preguntó lo que podía hacer, lo que podía regalarle. Ella le dijo que quería ser una grandísima actriz, por lo tanto fundó un productora que se llamaba Tesauro y le preguntó con quién quería trabajar. Ella respondió que con Berlanga, Zulueta y Almodóvar. Al día siguiente el señor Hachuel nos llamó a los tres y nos encargó un proyecto en el que incluiría a Cristina, pero no nos dijo ni como protagonista ni nada, sino como un proyecto donde ella trabajaría. Yo fui muy directo y le dije: '¿En este encargo, Cristina debe ser la protagonista o no?'. Y me
respondió: 'No, no, por supuesto que no'. Pero por el modo que me dijo que no, yo entendí que por supuesto era que sí."
(PEDRO ALMODÓVAR)
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