"La demanda que Gore [Vidal] le puso por difamación (como consecuencia de la entrevista de Playgirl, en la que aseguró que Gore había sido echado a patadas de la Casa Blanca de los Kennedy) llevaba tres años en los tribunales y no parecía verse un final. Desde el principio Truman había confiado que Lee [Radziwill] acudiese en su ayuda y declarase que la historia se la había contado ella. Pero, entonces, en la primavera de 1979, se encontró con la sorpresa de que, sin que nada en su actitud permitiera sospecharlo, Lee, su amor, su Galatea, hizo lo contrario: sería testigo de la acusación. 'No recuerdo haber hablado siquiera con Truman Capote del incidente ni de la velada que entiendo es la base del sumario', le dijo Lee al abogado de Gore."
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Texto: Gerald Clarke, Truman Capote
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"Que me traicionase es uno de los grandes misterios de este mundo, como esas estatuas de la Isla de Pascua"
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(TRUMAN CAPOTE)









