"Nicole Kidman tenía, por contrato, el derecho a pedir una toma más, después de que yo hubiera dado una por buena. Casi siempre la pedía, lo que agradecí porque a veces surgieron cosas muy interesantes. La diversidad que Nicole introduce dentro de un mismo registro en diferentes tomas es de lo más rico que he visto en interpretación. La cantidad de matices que puede dar y su control sobre la técnica en la voz, en la mirada, son magníficos. Era algo que me habían asegurado. Nicole me había dicho:
'Casi siempre mi buena toma es la tercera'"
(ALEJANDRO AMENÁBAR)