"Billy Wilder se había trasladado a París para convencerme de que participase en su película, en el papel de una nazi, porque me había negado a hacerlo en una conversación mantenida con él por teléfono. Entonces no sabía que era imposible escapar de Billy Wilder.
Wilder filmó en Berlín todos los planos que no requerían
la presencia de los actores principales y luego se
trasladó a París, donde yo me encontarba
entonces, para explicarme su proyecto.
Evidentemente, acepté."
(MARLENE DIETRICH)








