"Un tal Brant, propietario de una cadena de salas de cine, hizo aparecer un anuncio en todos los periódicos de US: 'los actores y actrices siguientes han sido declarados indeseables en el box-office': con grandes letras mayúsculas aparecían los nombres de Garbo, Hepburn, Crawford, Dietrich etc. Dicho anuncio significaba nuestra condena a muerte.
La publicación del citado anuncio en los periódicos trastornó la industria cinematográfica. La M.G.M. permaneció leal a sus estrellas y continuó pagándolas,
La publicación del citado anuncio en los periódicos trastornó la industria cinematográfica. La M.G.M. permaneció leal a sus estrellas y continuó pagándolas, pero los estudios no invirtieron más dinero en la producción de películas en que ellas intervinieran. La Paramount no se mostró tan genera conmigo: me despidió.
Durante aquel verano de 1939, y contra todo pronóstico, recibí una llamada del productor Joe Pasternak, de Hollywood: 'Voy a correr el riesgo de rodar una película contigo'-me dijo-'Tengo ya la conformidad de Jimmy Stewart, y espero que seas la protagonista de un wester'.
El rodaje de la película fue agradable, y el inmenso éxito que obtuvo nos embriagó a todos. Joe Pasternak se encontraba muy contento, sobre todo porque había desafiado a la industria del cine y halló que sus esfuerzos habían sido recompensados."
(MARLENE DIETRICH)








