Castro nos acogió muy efusivo.
Al presentarme Kenneth Tynan, el comandante exclamó:
"¡Ah, el de la gata...!"
Se refería a La Gata Sobre El Tejado De Zinc, lo cual me sorprendió y encantó, claro está. Nunca se me hubiera ocurrido que pudiera conocer una obra mía.
(Tennessee Williams)








